Jose. De la puta calle a la maldita cárcel de un sistema corrupto e injusto.

 

 

 

 

 

 

 

 


Lo conocí en el calabozo.
Era un chico de 1.80, de tez morena y de ojos verdes y rasgados.
Tenía una belleza varonil superpuesta a un alma de niño,
de niño bueno, un niño de 26 años.

Su historia es muy triste y dolorosa,
tanto como si clavara en el alma el maldito aguijón asesino
un traicionero alacrán
que es la puta sociedad en que nos ha tocado vivir.
Muy pronto quedó huérfano de padre y de madre.
Sus familiares lo abandonaron a su suerte
y ya hacía años que vivía en la maldita calle.
Consiguió algún trabajo de sueldo miserable
porque el malnacido del empresario sabía de su necesidad;
incluso llegó a trabajar – en negro claro – y no le pagaron.

Su afán era conseguir lo necesario para poder pagar una pensión.
Se sentía rechazado por todos y le aplicaban el “derecho de admisión”.
Ni se emborrachaba ni se drogaba aunque fumaba marihuana,
legal en determinados países pero no en España, país que odiaba.
En la ciudad donde vivía le negaron un lugar en el albergue para indigentes
por no estar empadronado allí. ¡Hijos de puta! Sin domicilio no te empadronan
y su pueblo estaba lejos. Allí no quería ir por rabia y vergüenza vestido de pordiosero.
Comía de las basuras y de lo que le daban en algunas tiendas que iba a caducar.
El pobre estaba más flaco que un silbato y las mangas y perneras le venían cortas.
Estaba harto de la calle. Algo de limosna conseguía. Ahorraba para alguna pensión
que aceptara su presencia. Le hacían pagar por anticipado si es que lo admitían.

Estaba detenido por robo con violencia a las cosas,
que supone una pena de hasta 5 años.
Era reincidente, aunque se aferraba a la idea de que no iría a la cárcel
si no le caían más de dos años. No sabía que todo sumaba.
Yo sentía una gran compasión por él, víctima de un sistema injusto
que se ceba en los más débiles y es magnánimo con los poderosos.

Sentía verdadera devoción por su madre.
Cada vez que la mentaba se santiguaba
y besaba una virgen que llevaba en el cuello.
Me dijo que pasaba días sin hablar
porque la gente se apartaba de su camino.
Cuando se sentía muy solo se dirigía a su madre,
que está en el Cielo, y a menudo le rezaba.

La noche anterior a que le condujeran ante el tribunal
durmió como un lirón en lo que parecía un suelo elevado,
sin cama ni sábanas. Solo con una especie de colchoneta de playa
de dos dedos de ancha que acababa en una especie de bolsa de aire
que hacía las veces de almohada, sin muebles ni baño. Hacía frío.
Por la noche metieron dentro a un señor que solo iba a dormir.
Roncaba de lo lindo. No pude pegar ojo en toda la lúgubre noche.

Por la mañana nos llevaron a los calabozos del juzgado.
Primero llamaron a tres detenidos y nos quedamos solos.
Nos animamos el uno al otro, incluso quedamos para tomar café
cuando nos hubieran dejado libres. Libertad, hermosa palabra.
De repente, este joven de 26 años se puso a llorar como un niño.
Le puse un brazo encima y le traté de animar reteniendo mi propio llanto,
Jose se me abrazó como si fuera su padre a mis 58 años.
A mí me llamaron primero y fui puesto en libertad.
Al chaval no lo vi siquiera para despedirme y darle algo de dinero.
Fui a preguntar por él al guardia civil que custodiaba la puerta.
Me dijo que yo había salido por la puerta de los que se van a casa
y que los que llevan a prisión lo hacían por otra.
Esperé durante más de una hora y el puñetero café me lo tuve que tomar solo.
Era el amargo café de la rabia y la impotencia.

Regí


PD. El apdo. 1 del Art. 47 de la Constitución española dispone lo siguiente: Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación“. Y UNA MIERDA. ¿QUÉ PASA CON LOS SINTECHO Y LOS ESPECULADORES?

Artículo 35 de la Constitución Española: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo. Y UNA MIERDA. ¿QUÉ PASA CON LOS DESEMPLEADOS Y LOS DESESPERADOS SUICIDAS?

La ley regulará un estatuto de los trabajadores.” QUE LOS EMPRESARIOS SE PASARAN POR EL FORRO DE LOS COJONES.

Chiste, estafa o embuste esto es lo que reza la sacrosanta Constitución. Nadie de los que nos gobiernan es juzgado ni va a la cárcel por no cumplir estos preceptos fundamentales. Los poderes públicos se lucran con sus cargos e influencias y les importa un pito los parados y los sin techo.

La ética humana nos dice que es lícito robar para comer o alimentar a la familia, incluso lo afirma la Iglesia católica o eso me enseñaron cuando era alumno forzoso de Religión en época de Franco. El derecho a la vida está muy por encima del supuesto derecho a la propiedad privada, que es fruto de la usurpación y de la codicia más repugnante, es decir, del CRIMINAL CAPITALISMO SALVAJE.

 

Quant a rexval

M'agrada Wagner, l'òpera, la clàssica en general i els cantautors, sobretot Raimon i Llach. M'interessa la política, la història, la filosofia, la literatura, el cinema i l'educació. Crec que la cultura és un bé de primera necessitat que ha d'estar a l'abast de tothom.
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