1492: Inicio del genocidio y expolio americano bajo la espada y la cruz. (II)

masacre4Masacres de indios denunciadas por Bartolomé de las Casas.

No tengo nada que celebrar el día 12. Recuerdo que de niño el maestro franquista elogiaba las figuras de Hernán Cortés y Francisco de Pizarro, los ¿conquistadores? ¿descubridores? que llevaron a América el cristianismo y el español. Todo muy nacional-católico, muy imperialista, muy inmoral. No nos dijo que eran dos asesinos sedientos de oro y plata, dos traidores que asesinaron a quien los recibió bien o que imcumplieron la palabra dada; en definitiva dos monstruos dispuestos a matar de mala manera a quien fuera por el botín, que esclavizaron a millones de personas y les robaron hasta su alma, su lengua, su cultura, su historia, su religión… Esta gente siempre hizo y hace lo mismo a uno u otro lado del oceano.

Aquí tenéis la segunda parte del relato. Se siguen analizando las causas de la gran mortandad de indígenas, la conquista de los imperios azteca e inca, el genocidio de los indios de Norteamérica y otros temas relacionados.

También destacan otras teorías igualmente destacables y aceptadas sobre la caída demográfica, como son las de tipo económico, donde se establece la teoría del duro impacto que supuso para la población nativa la perdida total del cultivo y uso de sus tierras, a favor de una incautación total de estas por parte de los conquistadores, y el hecho, además, de ser usados en ellas como mano de obra esclava para estos, supuso un fuerte cambio que la población nativa no fue capaz de asimilar, como es lógico, que provocó una caída durísima de la producción y altas tasas de mortandad.

También seria destacable aquí señalar la influencia que las epidemias y enfermedades europeas jugaron a la hora de acelerar el proceso de caída y decadencia de la población nativa americana. En ella se establece que para los americanos, las enfermedades europeas, como el sarampión, gripe, viruela o rubéola, consideradas como benignas y no mortales para la población europea, sin embargo, resultaron mortales para los nativos americanos, no acostumbrados e indefensos a los ataques de enfermedades hasta ahora desconocidas para ellos, se propagaron con rapidez a todos los estratos sociales y generacionales, y fueron también una causa destacada de la alta mortandad.

No obstante, y como dije, las teorías homicidas de Bartolomé de las Casas, han jugado siempre un papel mas destacado, y para reforzar esta idea, basten dos ejemplos clarísimos mas de ello para demostrar el trato bestial y salvaje que los castellanos dieron a la población americana. Ello son los ejemplos de las razias de conquista de Hernán Cortes y Francisco Pizarro en los imperios azteca e inca, entre los años 1516 – 1533, periodo en el cual se encuentran los rápidos procesos de conquista de ambas civilizaciones.

Hernán_CortésHernán Cortés, conquistador de México.

La conquista de México

Tras los primeros contactos y exploraciones, Hernán Cortes es rápidamente invitado por Moctezuma, soberano azteca, a las mas grandiosa de todas las ciudades americanas, y capital del imperio, Tenochtitlan, en 1519. Las maravillas de la ciudad, fueron cantadas incluso por los propios europeos, que no dudaban en compararla con las más bellas y espectaculares ciudades renacentistas, como Florencia o Venecia. Estaba sita en medio del lago Texcoco, y comunicado a tierra firme por amplios canales artificiales de tierra. En el centro, y apoyada sobre pilotes de madera hincados en el fondo del lago, se alzaba espectacularmente la ciudad de los Mexica, con amplios y bellos templos religiosos, grandes avenidas, palacios, comercios y recintos, que la convertirán en una autentica joya arquitectónica, que impresiono fuertemente a los castellanos.

Por ello, Cortes, aprovechándose de la hospitalidad del soberano azteca (que creía ver en Cortes al propio dios mexica Quetzalcoatl) urdió un plan, aliándose con otros pueblos rivales, como tlaxcaltecas o toltecas, y conspiro para hundir y conquistar toda la inmensidad del imperio azteca. Sin embargo, los castellanos no pudieron simular sus tentativas, y tras una masacre durante una celebración ritual cometida por Pedro de Alvarado, con el fin de aterrorizar a los indígenas, estos se levantaron en armas contra los castellanos el 30 de junio 1520, la llamada “noche triste”, en la cual fueron masacrados amplios contingentes castellanos con sus aliados indígenas.

Ante tal suceso, los castellanos huyeron rápidamente de la ciudad, y plantearon la contraofensiva, para, literalmente lanzarse a la conquista de Tenochtitlan. Primero se dedicaron a la conquista de las ciudades cercanas a la capital, como Ixtapalpa, Coyoacan, Tlaxcala, Tlatelolco, Cholula… de hecho, es tristemente conocida la matanza en el pueblo de Calacoaya en julio de 1520, donde, sin previo aviso masacraron a toda la población, y mas tarde se lanzaron directamente al asedio final de la capital mexicana.

Así, tras la conquista de la mayor parte de la ciudad por parte del ejército castellano y sus aliados tlaxcaltecas, texcocanos, huejotzincas, chalcas, cholultecas, entre otros, una parte destacada de la población indígena se rebela nuevamente y resiste en una zona cercana de la capital, en Tlatelolco, donde presentan feroz resistencia, y logran incluso tomar prisioneros.

Tras ello, sin embargo la resistencia y lucha de los indígenas pasó mas allá de lo lógico y de lo humano, y con un armamento infinitamente inferior, supieron resistir heroicamente 14 meses a las embestidas invasoras, hasta que, finalmente, con una ciudad totalmente cercada y atacada diariamente, esta cayó el 13 de agosto de 1521, toman prisionero al emperador azteca Cuauhtemoc, lo torturan salvajemente y asesinan, y toman el bastión de Tlatelolco, finalizando las últimas resistencias indígenas.

Así, los aztecas intentan romper los lazos de entrada a la ciudad, en un desesperado intento por resistir las envestidas castellanas pero aun así, Cortes, con un fuerte ejército, consigue penetrar en el bastión mexica y conquistarlo.

Tras ello, se realiza la masacre salvaje de miles de personas, donde, el propio Hernán Cortes logra cuantificar un número mayor de 40.000 indígenas asesinados en apenas unas horas en la toma del bastión final de Tlatelolco, y con un número mayor de 100.000 en el transcurso del asedio y conquista de Tenochtitlan.

Tras ello, se inició el saqueo y conquista de la capital azteca. Tal fue la bestialidad y salvajismo cometidos que el propio Cortes, se retiró a la cercana ciudad de Coyoacan, para dejar vía libre a sus soldados para cometer todo tipo de vejaciones y cebarse sin freno contra los heroicos resistentes, como cruel castigo.

Se cuenta, que los ríos de sangre corrieron sin freno durante varios días por las antaño amplias y lujosas avenidas de la capital azteca. Se cuenta que hombres, mujeres y niños fueron torturados, violados, vejados, mutilados y asesinados en masa por los invasores castellanos. Se cuenta que la sangre se levantaba algunos palmos del suelo en enormes riadas y charcos, fruto de la bestialidad occidental. Se cuenta, que las aguas del lago Texcoco en que estaba situada la isleta de Tenochtitlan, estaba teñida del rojo de la sangre de mujeres, ancianos, hombres y niños.

Se cuenta que en apenas unos días, los conquistadores fueron capaces de aniquilar brutalmente lo que se había formado progresivamente durante cientos de años.

Las fuentes y visiones que, sobre tal suceso reflejaron los indígenas fueron ocultadas y silenciadas. La historiografía castellana disimuló y matizó, cuando no borró literalmente tal suceso, y la corona aprobó y aplaudió el mayor de los genocidios racistas cometidos en la historia. Nadie ha levantado nunca la voz ni ha denunciado tal suceso criminal, pero sin embargo, en esas escasas horas, miles de personas fueron brutalmente pasadas a cuchillo, solamente por su procedencia y el color de su piel, siendo considerado el mayor genocidio racista de la historia. Nadie ha colocado una placa en conmemoración de tal suceso, nadie ha pedido perdón por ello, ni ha habido compensaciones de ningún tipo. De hecho, dudo realmente que la gente tenga conocimiento de que tal masacre se llevo a cabo alguna vez. He aquí la memoria histórica.
(”Cartas de relación” Hernán Cortes, 1520-1526, “Cartas de relación de la conquista de México” Fernando Cortes, “Historia de la conquista de México” William Prescott, 1843, “La conquista de México” Hugh Thomas, 1993, “El reverso de la conquista, relaciones aztecas, mayas e incas, Miguel León-Portilla, 1964, “Los aztecas bajo el dominio español”, Charles Gibson, 1967)

La conquista del Perú.

Francisco-Pizarro-um1540Francisco Pizarro, conquistador del Perú.

El imperio inca era enorme. Se extendía a lo largo de los Andes. Los incas dominaban a otras tribus indígenas. Cuando llegó Francisco Pizarro  contaba con el apoyo de algunas tribus y los incas estaban divididos debido a una guerra civil entre el rey Atahualpa y su hermano. Al ver a los castellanos con armaduras relucientes, la piel clara y montados en caballos – animales que no conocían – creyeron que eran dioses. Como el el caso azteca, el rey invitó a Pizarro y este lo mató una vez satisfecha su codicia de oro y plata.

Atahualpa propuso a Pizarro llenar la habitación donde se encontraba preso, el conocido Cuarto del Rescate, dos veces, una con oro y otra con plata a cambio de su libertad, lo que Pizarro aceptó. Los súbditos trajeron oro en llamas durante tres meses  de todas las partes del reino para salvar su vida. Finalmente lograron reunirse 84 toneladas de oro y 164 de plata. Francisco Pizarro ordenó la ejecución de Atahualpa, mientras estuvo prisionero. A pesar de haber recibido el rescate más alto de la historia, lo mandó ajusticiar la noche del 26 de julio de 1533.

Asesinado el rey conquistó Cuzco, la capital y el resto del territorio ya que la organización política del imperio era piramidal y dependía del monarca. Pizarro fue asesinado por los mismos castellanos ávidos como él de riquezas. Recibió más de veinte estocadas. Los indios fueron obligados a trabajar en las minas de oro y plata. La riqueza expoliada fue a parar a Europa para pagar las guerras imperiales.

AtahualpaAtahualpa, el rei dels inques.

Colonización, explotación y rebeliones indígenas. El buen salvaje.

Así pues, una vez tomadas todas las civilizaciones del continente americano, se llevó a cabo todo un proceso de colonización y aculturación de los territorios brutalmente conquistados a sangre y fuego. De esta forma, había imágenes muy dispares acerca de la población y de los nuevos territorios descubiertos. Junto con una concepción de la realidad, puramente medievalista, y patrimonial de los territorios americanos, se alzaban las nuevas voces más modernistas, como aquellas lideradas por Pedro Mártir de Angleria o Américo Vespuccio, entre otros, que dieron una visión mucho más idealizada y positiva sobre las nuevas tierras descubiertas.

Esta, se basaba en una imagen paternalista de los indígenas americanos, irresponsables y en minoría de edad (figurado) para hacerse cargo de sí mismos, en convivencia armónica e ideal con la naturaleza, que viven en una auténtica edad dorada y lejos de la corrupción y decadencia europeas.

Era, frecuentemente, vinculada con la utopía, el paraíso perfecto o el mundo ideal, de Tomas Moro, o Tomasso Campanella, con una realidad social pura, virgen y en convivencia comunista, con un funcionamiento socialista de la comunidad. Es lo que popularmente siempre se ha conocido como la imagen del “buen salvaje” del que se debe tener piedad y casi lástima, y protegerle de los abusos occidentales.

Son las primeras imágenes, junto con Bartolomé de Las Casas, que salen en defensa de los indígenas. No obstante, también se da una imagen de los indígenas como pueblos civilizados no salvajes ni bárbaros, con un funcionamiento social igualitario, con grandes civilizaciones y ciudades, como el celebre caso de Tenochtitlan, asimilada a las mejores ciudades renacentistas europeas y lo cual supuso un impacto a los europeos, que, vista tal majestuosidad, entraron en conflicto moral a la hora de calificar a esas gentes de salvajes, bárbaros e incivilizados, y por ende, inferiores y sujetos a esclavitud.

No obstante, también surgen reflexiones antropológicas racistas sobre la procedencia social de los indígenas, considerados inferiores, salvajes, bárbaros, o incluso animales incivilizados por otros ideólogos, como Gines de Sepúlveda en su libro “Democrates secundus” donde, fundamentado en su desconocimiento religioso, los consideran seres inferiores para esclavizarlos y explotarlos legítimamente, a pesar de sus superiores conocimientos en muchos campos, como la astrología. Ello fue legitimado por los ideólogos oficiales de la corona, que no dudan en considerarles como mano de obra esclava, para las minas de metales, como Potosí o Zacatecas, y se les encomendaban a los conquistadores para trabajos forzados, y recluidos en reducciones.

Así, la situación social fue empeorando cada vez más, y ya, para el siglo XVIII, la situación social de los indígenas no había mejorado en absoluto. Ahora, castellanos, ingleses y portugueses, cazaban, literalmente como animales, a los indígenas en las selvas donde se refugiaban de los conquistadores, bandeirantes, y mercenarios, y vendidos en las grandes ciudades coloniales (México, Managua, Cuzco, Lima, Bogota, Mendoza, Buenos Aires, Sao Paulo, Santiago…) como mano de obra esclava para trabajos forzados, en las minas, ciudades o en el campo.

Ante tal situación de constante opresión y esclavitud, ya en el siglo XVIII se iniciaron los primeros grandes movimientos de resistencia violenta indígena ante la colonización occidental, a favor de su libertad e independencia, como serian las guerras guaraniticas (1754-1756), o las rebeliones armadas indias de Tupaj Amaru, y Tupaj Katari (1780-1781), que darian paso directo a los futuros procesos de emancipacion e independencia de la america española.

Genocidio indígena en Norteamérica. Més info en català.

indio eeuuLos estadounidenses perpretaron uno de los genocidios mayores de la historia con los nativos americanos haciéndolos prácticamente desaparecer.

Tambien, en el proceso de denuncia social del proceso de colonización y conquista, cabe destacar el caso de los pueblos indígenas de norteamérica, defendidos, desde hace años por la organización indígena AIM (American Indian Movement – Movimiento Indio Americano), y que demuestran quizas, un claro ejemplo de movilización de toda la maquinaria militar del estado blanco para expulsar, perseguir y aniquilar a la población indígena local, los legitimos pobladores de los verdaderos estados unidos de norteamérica.
Asi, progresivamente, y desde las primeras exploraciones y asentamientos de franceses e ingleses en los actuales territorios costeros de Estados Unidos y Canadá, poco a poco, los nuevos estados coloniales fueron firmando tratados con las diferentes tribus indígenas (iroqueses, powhatanos, hurones, wampanoag, delaware, ottawas, cherokees, sioux, apaches, creek, chicasaw, kiowa, sauk, fox, crow, comanches, cheyenes, mohicanos….) para ir adquierendo cada vez mas territorios de los pueblos indígenas, y, de esa manera irse expandiendo militar y económicamente cada vez más al interior, a las tierras de los pueblos nativos norteamericanos.

No obstante, ya desde el siglo XVII, comienzan los primeros enfrentamientos entre los pueblos indígenas rivales, que se alian entre si contra otros, o con los colonialistas franceses e ingleses, para desprestigiar a otros pueblos rivales, y conseguir sus tierras. Ejemplo de ello son los primeros enfrentamientos a mediados de 1640-1650, entre iroqueses y hurones, que se alian respectivamente con ingleses y franceses (que rivalizan entre si por el comercio de la zona) y producen los primeros enfrentamientos bélicos por el control de determinadas zonas de los actuales EEUU y Canadá.

Ya, a mediados del siglo XVIII, empiezan los primeros ataques del ejército blanco (primero colono y luego estadounidense) contra la población indígena local. Asi, en 1737, los colonos invasores ingleses, expulsan a todos los delaware de sus tierras, que se ven obligados e emigrar y a exiliarse a otras tierras.

En 1771, los famosos indios cherokees, también seran expulsados por los colonos ingleses de sus tierras en el actual estado de Kentucky y se ven obligados a exiliarse, lo cual supondrá la destrucción de la cultura e identidad de estos pueblos.

En 1770, el general estadounidense y “padre de la patria” George Washington, envía tres regimientos militares para, literalmente arrasar y destruir por completo la tierra natal de los pueblos iroqueses (cuya liga la formaban pueblos como tuscaroras, mohawks, oneidas, onondaga, cayuga, o seneca).

Asi, las campañas militares del ejército estadounidense contra las poblaciones indígenas se fueron haciendo cada vez mas frecuentes. Todo ello conlleva que, ya a finales del siglo XVIII, muchos pueblos indios, se vean obligados a firmar tratados deshonrosos con los estadounidenses, para entregar grandes porciones de sus tierras, a cambio de no ser literalmente exterminados por los hijos de los conquistadores occidentales, y por contra ser recluidos en lo que en realidad son auténticos macro-campos de concentracion, lo que en sudamérica vimos que llamaban “reducciones” y aqui “reservas”, pero que vienen a ser nada mas que guettos de reclusión y marginación de la población indígena, para tenerlos recluidos, aislados y controlados por el ejército de los EEUU.

Aun asi, se suceden episodios vergonzosos que mancharan de sangre las manos del gobierno estadounidense, y que seran ejemplos del trato brutal a que son sometidos los indígenas, como fueron los sucesos de Texas de marzo de 1840, donde los indios comanches, de buena voluntad se reúnen con representantes del gobierno para firmar un tratado de paz y cooperación. La respuesta a ello fue una encerrona del gobierno que apresó y asesinó a la mayoría de indios pacíficos y desarmados como respuesta.

De esta manera, para 1870, la mayoría de pueblos indios americanos, han sido expulsados de sus territorios, algunos de ellos, masacrados y la mayoría recluidos en reservas forzosas, amenazados por el gobierno de los EEUU. Ello, fue generando, poco a poco, una situación de tensión y rebeldía de parte de muchos pueblos indios, que se cansaron de esta situación y comenzaron a resistirse a los mandatos de un gobierno que ellos consieraban ilegítimo e invasor.

Para contrarrestar los constantes levantamientos de los pueblos indios, el gobierno americano, formó en escuelas militares (como West Point) a destacados militares formados en la guerra de secesión americana (1861-1865), como George Armstrong Custer, o Marcus Reno, que pusieron en marcha el plan de sometimiento de los pueblos indios liderado por el gobierno estadounidense, y que, por la resistencia indígena, dio lugar a las llamadas “guerras indias” desde 1866, en que Custer fue ascendido a coronel del séptimo de caballeria, hasta finales del siglo XIX, en que son aniquiladas las ultimas revueltas indias en territorio norteamericano.

Los primeros enfrentamientos de los indios sioux con Custer, se suceden ya a mediados de 1870, con las batallas de Black Hills (1873), y Rosebud (1876), con saldo desigual, y que pusieron en marcha todo un proceso de enfrentamientos masivos entre ambos bandos, que culmina con la celebre batalla de Little Big Horn, el 27 de junio de 1876, en el actual estado de Montana, y bajo la presidencia y complicidad del conservador republicano Ulyssen S. Grant.

Custer, mal informado por sus aliados crow, y creyéndose en superioridad numérica, cercó, el 22 de junio un poblado sioux de 1500 indios, con unos 850 soldados americanos, mas los refuerzos de Marcus Reno. Sin embargo, no contaron con las filas de refuerzo sioux, que llegaron a sorprenderles, con mas de 4000 indios, liderados por los jefes sioux y cheyennes, Toro Sentado y Caballo Loco.

Tal fue el impulso y la superioridad numérica de los indios que, en pocos minutos, la pequeña colina en la que se habian refugiado Custer y sus apenas 800 hombres fue asediada y lentamente, fueron ascendiendo a la cumbre masacrando al ejercito colonial estadounidense.

En apenas unos minutos todo el regimiento estatal fue eliminado, y Custer entre ellos el cual, como castigo fue mutilado en dedos y timpanos. Fue la mayor y más vergonzosa derrota del ejército americano, aunque no tardarian en cobrársela.

Como consecuencia, el gobierno estadounidense desata una auténtica campaña militar de persecucion y sometimientos de los indios que, en inferioridad numérica, se ven obligados a someterse y retirarse a las reservas impuestas.

Sin embargo, no todos están dispuestos a aceptar esta situación, y en ese mismo año de 1876, el jefe indio apache Gerónimo, se subleva en Arizona con mas de 130 guerreros y declara la guerra y resistencia al gobierno de los EEUU, en defensa de las tierras y derechos de los pueblos indios contra los conquistadores blancos.

Poco a poco, la resistencia india va cediendo, Toro Sentado huye a Canadá y posteriormente será asesinado en una reserva en 1890 y Caballo Loco se entrega a las autoridades gubernamentales y asesinado a bayonetazos en 1877. Otros jefes indios se suicidan o son igualmente asesinados por el ejército estadounidense. Asimismo, 10 años después, el jefe apache Geronimo es, definitivamente derrotado, su rebelión aniquilada y el enviado a prisión en Florida donde muere en 1909, el mismo año del también destacado jefe sioux Nube Roja.

Sin embargo, el golpe final a los pueblos indios, lo que terminó de minar la moral y las últimas resistencias de los indígenas fue lo que se ha venido a llamar la última batalla de las guerras indias, la Masacre de Wounded Knee Creek, el 29 de diciembre de 1890, en Dakota del Sur.

Tras ser detenidos, un grupo de unos 350 indios sioux, todos ellos ancianos, mujeres y niños desarmados, son perseguidos y enviados a la reserva de Wounded Knee, liderados por el jefe indio Big Foot, con el pretexto de desarmarles e intimidarles, para de esa forma evitar nuevas insurrecciones.

En la confusión y tensión del momento, suena un disparo, y el ejército estadounidense, liderado por John Vance Lauderdale y Nelson Miles, dispara indiscriminadamente contra los indios, matando en el acto a 300 indios, y los que escaparon fueron perseguidos y asesinados, arrojados todos ellos a una fosa común, incluido el del jefe indio Big Foot.

Poco después, el teniente Lauderdale seria condecorado por el gobierno estadounidense por su “brillante” actuación en Wounden Knee. Con ello, quedó demostrado que tal masacre criminal, una más contra el pueblo desarmado, contó con el apoyo total del gobierno. Ello fue uno de los últimos enfrentamientos de los indios con el gobierno, que tras esta masacre quedaron horrorizados e integrados, al igual que los pueblos indios centro y suramericanos, en el sistema de los gobiernos coloniales.

Este lamentable suceso, fue recordado el 27 de febrero de 1973, por el Movimiento Indio Americano (organización indigenista americana, creada en 1968 en Minneapolis para combatir los abusos policiales racistas contra los indios) ocupa militarmente la reserva de Wounded Knee Creek (Dakota del Sur) durante 70 días, y exige al gobierno de EEUU que revise y cumpla efectivamente todos los 371 tratados firmados con los pueblos indios y devolver los justos derechos y tierras a la población indígena americana.

Durante el asedio, dos indios fueron asesinados por federales durante un tiroteo. Tras ello, el gobierno prometió estudiar las peticiones y el sitio se levantó, promesa que, obviamente jamás se cumpliría.

Este suceso fue uno de los últimos levantamientos y protestas claras de los movimientos indios de resistencia en Norteamérica, al igual que hoy en día el EZLN, o los pueblos aymaras de Bolivia, representan los últimos movimientos de resistencia indígena contra los abusos y atropellos de los gobiernos post-coloniales en centro y Sudamérica. y suponen claros desafíos a los modelos de estabilidad y falsa integración que prometen con la población indígena.

Lo cierto es que hoy, 514 siglos después del inicio del expolio americano, la población indígena de todo el continente americano sigue estando humillada, marginada, discriminada y sus derechos y tierras pisoteados e incautados por las elites criollas y blancas de los respectivos países.

Fuente: Servindi (Sociedad peruana para la defensa de los indígenas.)

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Quant a rexval

M'agrada Wagner, l'òpera, la clàssica en general i els cantautors, sobretot Raimon i Llach. M'interessa la política, la història, la filosofia, la literatura, el cinema i l'educació. Crec que la cultura és un bé de primera necessitat que ha d'estar a l'abast de tothom.
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3 respostes a 1492: Inicio del genocidio y expolio americano bajo la espada y la cruz. (II)

  1. Retroenllaç: 1492: Inicio del genocidio y expolio americano bajo la espada y la cruz. (I) | EL CAVALLER DEL CIGNE

  2. Michel ha dit:

    Muchas Gracias por el artículo. Te hago una consulta: ¿cuál es la fuente de la primera imagen de la masacre de indios?
    Muchas gracias, Michel

  3. rexval ha dit:

    Gracias a ti. La primera fuente que tenemos es la del religioso Fray Bartolomé de las Casas y su libro sobre la “destrucción de las Indias”. Allí describe con detalle cómo eran tratados los nativos americanos. Desconozco si en Norteamérica alguien escribió sobre el tema. Me consta que se hacían matanzas de indios y que ningún tratado de paz de los yankees con los indios fue cumplido.

    Un abrazo y comenta lo que te apetezca.

    Regí

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