Beethoven escritor, músico y persona. Paralelismos con Wagner (I)

Beethoven escritor

Beethoven escribió cartas de gran valor literario.

En la historia de la Música ha habido notables compositores, pero genios no tantos. Yo los reduciría a cuatro, todos ellos alemanes: Bach, Mozart, Beethoven y Wagner. Entre ellos se puede establecer una relación de contunuidad y de admiración hacia los antecesores. No es de extrañar que la música haya sido considerada por los alemanes la más importante de las bellas artes. Schopenhauer teorizó sobre ello en su obra magna, El mundo como voluntad y representación.

Encuentro una serie de paralelismos entre Beethoven y Wagner. Ambos representan al músico romántico. El de Bonn durante la primera mitad del XIX y el sajón, en la segunda. En ambos casos tenemos compositores que tienen un elevado concepto de su arte y que presentan claroscuros como personas. Compartieron ideales revolucionarios antinobiliarios y ambos sufrieron una profunda decepción. Beethoven admiraba a Napoleón hasta que este se coronó emperador. Conocido es el incidente que tuvo lugar con la Heroica, que en principio estaba dedicada al futuro emperador francés. Lo que no cambió fue el nombre del Quinto concierto para piano, Emperador, pero ¿qué emperador? Del mismo modo que Wagner acabó relacionándose con nobles, reyes y emperadores a pesar de su pasado revolucionario, Beethoven hizo lo mismo incluyendo sus relaciones amorosas con damiselas aristocráticas. Si Wagner compuso una marcha para el Káiser, Beethoven hizo algo similar para la victoria de Wellington sobre Napoleón.

La victoria de Wellington.

Hay muchos más paralelismos. Ambos pasaron momentos de penuria económica y tuvieron que pedir dinero a otras personas. En la misma tesitura se encontró Mozart. Beethoven, que quiso ser un artista independiente, no un criado como Haydn, dependía económicamente en Viena de sus mecenas nobles. Cuando necesitaba más dinero hacía correr el bulo de que se iba de la ciudad. Mozart no dudaba en dar el sablazo a sus hermanos masones. No es de extrañar que Wagner también se viera en situaciones similares. Era lo propio del artista a no ser que estuviera al servicio de la corte o similar.

Concierto para piano nº5 Emperador. Daniel Barenboim.

Mucho se ha dicho de lo pésimo que era Wagner como persona. Pues bien, Beethoven tenía una personalidad irascible y podía resultar muy desagradable en el trato. Su misantropía le llevó a decir: “Prefiero a los árboles que a las personas”. Tan huraño era que Schubert, ferviente admirador suyo no se atrevió jamás a dirigirse a él a pesar de que vivía cerca de su casa en Viena. En esto, Wagner no coincide. Es conocida la hospitalidad y el buen trato con que el sajón trataba a sus visitantes e invitados. El sobrino de Beethoven trató de suicidarse por desaveniencias con el músico. En cierta ocasión paseaba con Goethe y se cruzaron con la familia impoerial. El poeta saludó, pero el músico aceleró el paso sin saludar como vemos en esta ilustración:

Beethoven  con Goethe  le niega el saludo a la familia imperial (1812)Otra cosa que tienen en común es su prosa. En el caso de Beethoven se reduce a cartas y los cuadernos de conversación donde el contertulio escribía lo que el genio de Bonn no podía oír. Sobre el tema de los textos, Beethoven solo compuso una ópera, Fidelio, alguna misa y unos cuantos lieder y arreglos para canciones folklóricas. Afirmaba que no componía más óperas porque no encontraba libretos adecuados, lo que significaba para él edificantes. Coincide con Wagner en la importancia del libreto, en contra de la tradición italiana en la que lo que importa es la pirotecnia vocal. Sobre Mozart afirmaba que su ópera favorita era La flauta mágica en lugar de Don Giovanni. Esta preferencia no era musical, sino temática. Mientras que en la primera se ensalzan los valores masónicos revolucionarios en los que cree, la segunda le parece inmoral y llena de desenfreno sexual. Como vemos, no solo la música en sentido estricto le preocupaba a Beethoven, sino los textos y su mensaje, lo mismo que le pasaba a Wagner.

Las cartas de Beethoven son tan agradables de leer como la de Mozart y están mucho mejor redactadas que las de Wagner. Hay dos en concreto que fueron encontradas tras su muerte en 1827 y que tienen un evidente valor literario. La que dedica a su Amada inmortal y la que se ha venido a llamar Testamento de Heiglnstadt (1802). Añadiré la Oda a la alegría de Schiller y adjuntaré los textos completos.

Beethoven (2)

  • El amor

No sabemos ni en qué años se escribió ni quién era la destinataria de la carta dirigida a la Amada inmortal. Hay varias teorías y candidatas. Pero lo que realmente importa es su prosa, tan poética, tan romántica, tan apasionada, tan dolorosa. Recuerda claramente a Tristan und Isolde. Citaré dos ejemplo. La carta, que es todo un poema de amor, empieza así:

“Mi ángel, mi todo, mi yo…”

Se produce una identificación entre el amado y la amada que también apreciamos en el dúo del acto segundo del drama wagneriano:

TRISTAN
Tristán tú,
yo Isolda,
¡no más Tristán!

ISOLDA
Tú Isolda,
Tristán yo,
¡no más Isolda!

También hay un paralelismo entre el hecho de estar los amantes cerca en lo espacial pero lejos porque no se pueden amar debido a que algo se los impide. En ambos casos se describe relación amorosa como divina y se alude al cielo. Así, la carta dice:

“¡Tan cerca! ¡Tan lejos! ¿No es nuestro amor una verdadera morada del cielo? ¡Y tan firme como las murallas del cielo!”

En el caso de la ópera, los amantes tienen que disimular de día y refugiarse en la oscuridad de la noche para poder estar juntos:

AMBOS
¡Oh noche eterna,
dulce noche!
¡Noche de amor
de sublime arrobamiento!

AMBOS
¿No es un sueño?
¡Oh, delicias del alma,
oh, dulce, augusto,
invencible, inefable,
celestial placer!

Sonata Claro de luna. 1r. movimiento. Daniel Barenboim.

Carta a la Amada Inmortal.

beethoven4 amada inmortal“Mi ángel, mi todo, mi yo… ¿Por qué esa profunda pesadumbre cuando es la necesidad quien habla? ¿Puede consistir nuestro amor en otra cosa que en sacrificios, en exigencias de todo y nada? ¿Puedes cambiar el hecho de que tú no seas enteramente mía y yo enteramente tuyo? ¡Ay Dios! Contempla la hermosa naturaleza y tranquiliza tu ánimo en presencia de lo inevitable. El amor exige todo y con pleno derecho: a mí para contigo y a ti para conmigo. Sólo que olvidas tan fácilmente que yo tengo que vivir para mí y para ti. Si estuviéramos completamente unidos ni tú ni yo hubiéramos sentido lo doloroso. Mi viaje fue horrible…

“Alégrate, sé mi más fiel y único tesoro, mi todo como yo para ti. Lo demás que tenga que ocurrir y deba ocurrir con nosotros, los dioses habrán de enviarlo…

“Tarde del lunes… Tú sufres. ¡Ay! donde yo estoy, también allí estás tú conmigo. Conmigo y contigo haré yo que pueda vivir a tu lado. ¡¡¡Qué vida!!! ¡¡¡Así!!! Sin ti… perseguido por la bondad de algunas personas, que no quiero recibir porque no la merezco. Me duele la humildad del hombre hacia el hombre. Y cuando me considero en conexión con el Universo, ¿qué soy yo y qué es aquél a quien llaman el más grande? Y sin embargo… ahí aparece de nuevo lo divino del hombre. Lloro al pensar que probablemente no recibirás mi primera noticia antes del sábado. Tanto como tú me amas ¡mucho más te amo yo a ti!… ¡Buenas noches! En mi calidad de bañista, debo irme a dormir. ¡Ay, Dios! ¡Tan cerca! ¡Tan lejos! ¿No es nuestro amor una verdadera morada del cielo? ¡Y tan firme como las murallas del cielo!

“Buenos días, siete de julio. Todavía en la cama se agolpan mis pensamientos acerca de ti, mi amada inmortal; tan pronto jubilosos como tristes, esperando a ver si el destino quiere oírnos. vivir sólo me es posible, o enteramente contigo, o por completo sin ti. Sí, he resuelto vagar a lo lejos hasta que pueda volar a tus brazos y sentirme en un hogar que sea nuestro, pudiendo enviar mi alma al reino de los espíritus envuelta en ti. Sí, es necesario. Tú estaras de acuerdo conmigo, tanto más conociendo mi fidelidad hacia ti, y que nunca ninguna otra poseerá mi corazón; nunca, nunca…

“¡Oh, Dios mío! ¿Por qué habrá que estar separados, cuando se ama así? Mi vida, lo mismo aquí que en Viena, está llena de cuitas. Tu amor me ha hecho al mismo tiempo el ser más feliz y el más desgraciado. A mis años, necesitaría ya alguna uniformidad, alguna normalidad en mi vida. ¿Puede haberla con nuestras relaciones?… ángel, acabo de saber que el correo sale todos los días. Y eso me hace pensar que recibirás la carta en seguida.
“Está tranquila. Tan sólo contemplando con tranquilidad nuestra vida alcanzaremos nuestra meta de vivir juntos. Está tranquila, quiéreme. Hoy y ayer ¡cuánto anhelo y cuántas lágrimas pensando en ti… en ti… en ti, mi vida… mi todo! Adiós… ¡quiéreme siempre! No desconfíes jamás del fiel corazón de tu enamorado Ludwig. Eternamente tuyo, enternamente mía, eternamente nuestros.”

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Quant a rexval

M'agrada Wagner, l'òpera, la clàssica en general i els cantautors, sobretot Raimon i Llach. M'interessa la política, la història, la filosofia, la literatura, el cinema i l'educació. Crec que la cultura és un bé de primera necessitat que ha d'estar a l'abast de tothom.
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