Wagner & Me. Stephen Fry

Imatge

Fry y Anita Lasker-Wallfisch, la chelista de Auschwitz

   “Coinciden las representaciones de Parsifal en Barcelona y Lohengrin, que llega ahora al Real, con la conmemoración del aniversario de Auschwitz, donde la música de Wagner atormentaba a los prisioneros judíos.

Paradoja la de nuestros dos teatros más importantes que parecen haberse puesto de acuerdo para programar obras de Wagner en curiosa coincidencia con el sesenta aniversario del Holocausto de Auschwitz, donde los prisioneros judíos “convivían” a diario con las óperas del compositor que tronaban por los altavoces de los campos de concentración.

Estas sensacionalistas palabras que sirven de carnaza para que el lector siga leyendo lo que se supone que es un artículo dirigido a personas cultas procede de 2.005. En el Liceu asistí a una representación de Tristán con Plácido y Meier. Maravilloso con excepción de la puesta, que era horrorosa. Yo lo lo llamo el Parsifal de la momia con el Último Mohicano y el Gran Samurai acompañados por una vía ferroviaria. De pena. Como también lo es la patochada del señor que se atreve a escribir falsedades perfectamente demostrables.

A este propósito, he copiado los subtítulos en castellano que escribió un amigo mío para el excelente documental Wagner and Me de Stephen Fry, un británico judío, homosexual y de izquierdas – por lo tanto, nada sospechoso – que narra su primera vez en Bayreuth. Nos cuenta que le gusta Wagner desde pequeño, pero que tiene sus reservas por lo que todos sabemos. Se cuestiona si traiciona su judeidad acudiendo a Bayreuth. Antes de hacerlo, conversa con una violoncelista superviviente de Auschwitz. Solo tenéis que leerlo para comprobar si lo que se cuenta sobre la música de Wagner en los campos nazis es cierto o una patraña más en contra del compositor, a cuya música hay quien le atribuye capacidad para torturar judíos, como si solo hubiera habido judíos en los campos y como si la música pudiera ser un potro de tortura. Si no escribo el nombre del autor del bulo y de su medio es porque no quiero que estén en mi blog. Me causan repugnancia.

Lo que viene ahora es el final del documental. Conversación con la cellista superviviente y conclusión final antes de entrar al Festpielhaus. A continuación, podréis leer unos extractos en inglés de todo el documental que realicé yo mismo. Podéis usar el traductor. Espero que funcione. El documental ya no está en youtube. Yo lo tengo con subtítulos en inglés y en castellano por cortesía de mi amigo Ricardo. Se puede compar en Amazon.

En Londres, estoy entrevistando a Anita Lasker-Wallfisch. Cuando tenía 18 años, fue llevada prisionera a Auschwitz donde algunos de mis propios parientes fueron también llevados y asesinados. Ella era una cellista cuyo talento musical probablemente salvó su vida cuando fue reclutada para la orquesta de los prisioneros en el campo. No había nadie allí que tocara el violoncello. El único que tenían había muerto.

– Yo no sé qué habría sucedido si hubieran tenido un cello yo no habría sido tan importante. Ud. sabe, yo tenía tifus, como todos. Yo estaba medio muerta en el dispensario, como lo llamaban, una especie de depósito de enfermos. Recuerdo a dos alemanes de pie frente a mi cama. Teníamos que desfilar desnudas frente a esa gente, que decía sí o no en el dispensario.

– ¿Indicando que estaba demasiado enferma para vivir?

– Demasiado enferma para vivir, afuera; o si no, sobrevivías. Esto es algo que está grabado en mi memoria. “Esta es la cellista”, dijeron. Y se marcharon.

-Hay una pieza particular que Ud. tocó bajo circunstancias extraordinarias.

– Bueno, tal vez valga la pena contarlo, que una vez el Doctor Mengele, el famoso doctor que estaba haciendo experimentos con los gemelos, después de haber hecho una selección, o Dios sabe qué había hecho, vino al barracón y quería escuchar los Träumerei de Schumann. Eso estaba en mi repertorio, así que “Anita, vamos, toca los Träumerei, lo que hice. Una cosa muy importante era nunca tener contacto visual con los alemanes. En lo posible. Porque en el momento en que tienes contacto visual, sientes que te están mirando.

¿Los ha vuelto a tocar desde entonces?

Mi nieto los toca con placer.

– ¿En serio? Sí. ¿Y a Ud. no le importa?

– No. No me importa. ¿Sabe? Para mí, nada puede mancillar la música. Absolutamente. Digo, ¿cuánto le damos a los alemanes en su afán de destruir todo? Yo digo que la música es sagrada para mí. Sí. Está por encima de todo.

– ¿Pudieron destruir la música?

– No. No. No pudieron.

La gente tiene la idea de que en los campos de la muerte se tocaba música de Wagner como trasfondo, todo el tiempo. Yo estoy hablando con Ud., como una sobreviviente de uno de esos campos, el más famoso de todos ellos, es temible y espantoso Auschwitz.

– Bueno, ciertamente no tocamos Wagner.¿No lo hicieron?

– No.

– Lo primero que debe considerar es qué clase de instrumentos teníamos.

¡No podríamos haber tocado Wagner ni queriéndolo!

– Cierto, Wagner requiere una gran orquesta.

– E instrumentos de viento. No puedo hablar de los otros campos pero no creo que se haya tocado Wagner especialmente.

– Cuando yo era un niño, escuchaba Wagner bien fuerte, en lo alto de la casa. Una familia judía, Wagner…¿Puedo tocar eso? Si sus hijos escucharan Wagner aquí en el ático, a todo volumen, ¿pensaría Ud. que ellos…? ¿Estoy traicionando mi judaísmo al escuchar a Wagner y gustar de él?

 – Yo creo que cada uno debe vivir en paz consigo mismo. Nunca le prohibiría a nadie escuchar a Wagner. Si fuera sólo la música, sin la acción dramática, nadie tendría nada que objetar. Pero todo entero… ¡Yo no podría soportar estar sentada cinco horas escuchando tanto bochinche!

 – Yo sé que a Ud. le gusta…

 – Sí.

 – ¿Qué le ocurre cuando se sienta allí por cinco horas?

 – Soy transportando a un mundo de elevada emoción y profundidad psicológica. Es… es…Es realmente extraordinario. Cada vez que veo una obra de Wagner, un drama musical, como lo llaman, o una ópera, que es más sencillo, es como si fuera algo absolutamente nuevo. Y si bien son muy largas, y lo entiendo, ¡cinco horas!

– Parece mucho tiempo con gente cantando y de pie en un lugar…

– Todo lo que la música hace por debajo junto con el drama, es como si fuera una enorme conversación, y la mente sigue y sigue en un viaje conectando toda clase de estados emocionales y toda clase de pensamientos filosóficos. Sé que parece demasiado pretencioso. Soy consciente de qué difícil puede ser intentar explicarlo.

– ¿Por qué tiene que ir a escuchar a Wagner en Bayreuth, que es algo en cierto modo simbólico de todo lo terrible que ha sucedido? ¿Por qué no se queda en su casa y escucha los discos?

– Es una buena pregunta. Yo me he pasado la vida escuchando discos y amando su música. Nunca estuve en Bayreuth. Es un modo de completar mi relación con Wagner a lo largo de mi vida. Tal vez me desilusione.

– Bueno, cuando regrese, cuénteme cómo le fue allá en el santuario.

– Yo me embarqué en todo este proyecto, creyendo que tenía una mente abierta, pero tal vez no lo era tanto. Yo sabía que iba a encontrar gente con puntos de vista contrarios a los míos y diría: “Bueno, sí, pero…” Yo ya tengo todas las respuestas y sé que Wagner es el genio más grande que haya vivido. No necesito que nadie me diga nada digno de agregar a lo que ya tengo. Pero hay mucha verdad en lo que Ud. dice.

¿Piensa Ud. que no debería ir a Bayreuth?

– Lo siento, no voy a darte ningún consejo, Stephen. Debes hacerlo.

– Tiene razón.

– ¿Sabes por qué? Tal vez decidas no volver jamás, pero lo habrás experimentado.

(Acabada la entrevista y Fry se dirige al Festspielhaus.)

Este notable pedazo de tierra nunca será un lugar neutral, por supuesto. Para algunos es un santuario para uno de los más grandes genios del mundo. Para otros, es un siniestro recuerdo de días oscuros del pasado alemán. Incluso este busto fue creado por el escultor favorito de Hitler. Pero la música de Wagner es más grande y mejor que cuando Hitler pudo imaginar. Y Bayreuth, el teatro que Wagner soñó crear por tan largo tiempo, también está redimido por ese hecho. Por eso, no estoy dispuesto a entregar ninguno de ellos a ÉL. (Se refiere a Hitler).

Bueno, aquí está, en mi mano, uno de los pedazos de papel más valiosos en el mundo de la cultura. Me despido con este último pensamiento: Si nunca han escuchado la música de Wagner, si nunca han presenciado sus dramas,les suplico, porque sólo estamos en este planeta una vez, hagan la prueba. Creo firmemente, como todo lo que creo, que su obra es importante y está del lado de los ángeles. Es, fundamentalmente, buena.

(Texto en castellano por Ricardo M. Román, un amigo wagneriano al que estoy muy agradecido.)

 

Wagner & Me. Stephen Fry. (Extracts)

wagner and me

They call this the Green Hill. And at the summit sits a legendary theatre. Well, for anyone who loves Wagner as I do, this place is Stratford-upon-Avon, Mecca, Graceland, all rolled into one.

Bayreuth, the home of the Bayreuth Festival Theatre. And I’m here for the first time in my life. It’s what I’ve always dreamed of doing.

Every summer, they stage a festival here dedicated to the music of Richard Wagner. I’ve received an invitation to go behind closed doors as the new season takes shape. It’s fabulous, you don’t often get a chance to see this.

But music is only one element of his genius. He was also an extraordinary dramatist. And his revolutionary work demanded the creation of a unique theatre to stage it in. It took Wagner a lifetime to create this temple to his art. It’s still driven today by the ideals which inspired him. To experience the music I love in the composer’s own theatre is something I’ve dreamed of doing for as long as I can remember. But it’s no secret that my passion was also shared by HIM (Hitler).

And, like me, he felt the magnetic pull of Bayreuth. I’m Jewish and lost relatives in the Holocaust, so before I take my seat in the Festival House, I need to feel sure I’m doing the right thing.

This is everything Wagner detested about opera, a place to show off, to be seen. A place to whisper and talk and stare across at your rivals and neighbours and social betters and social inferiors and all the snobbery and nonsense that still pertains in so much of opera,of course. Wagner hated all that.

In Switzerland he began to dream of creating something new and extraordinary. He believed the greatest art form that mankind ever had was Greek tragedy. Not because of the nature of Greece or the nature of tragedy but because Greek tragedy encompassed all the arts. Acting, verse, music, dance, costume, spectacle, chorus. But more than that, it involved the whole community, all people.

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Fry en Bayreuth durante los ensayos

It wasn’t a snobbish, elitist thing. It was a ceremony, a celebration, but more than that, it was a religious ceremony. And on top of that too, its subject matter was myth. And Wagner believed very passionately that the very nature of myth was universal, because it was outside time. It wasn’t about the bourgeois or the aristocracy. It wasn’t stories of love affairs in history. It was outside time, almost like science fiction, but science fiction set in the past, if you like. It could speak to everybody, whatever their condition. So his revolutionary idea was to have what he called the total work of art,the “Gesamtkunstwerk”,and that, therefore, the word “opera” was pointless.

In Switzerland, he wrote an article called Jewishness In Music, which stains his reputation to this day.It is ornamented, if you like, or anti-ornamented, with some genuinely revolting pieces of anti-Semitism. He talks constantly about a kind of…A physical, visceral level of anti-Semitism in that sense, of, literally,as people to be in a room with, they are revolting, is suggested. And that is, to us, so horrible as to be, you know, just snappable and ghastly. We put out of consideration people who can talk like that, especially these days, especially after the Holocaust. Anti-Semitism back then, of course,wasn’t associated with the Holocaust. It was socially acceptable in a way that we couldn’t imagine today, thankfully. But Wagner was by no means alone. Anti-Semitism was widespread in 19th-century Germany, even amongst political liberals like Wagner.

But his outburst had a personal dimension too, fuelled by his jealousy of the celebrated Jewish composers Mendelssohn and Meyerbeer. Mendelssohn and Meyerbeer, they had money, they had success, they had nice lives. Wagner was small, ugly, virtually destitute, and had tried to make a success in Paris and had failed miserably. Yes. And he wanted to vent his anger on someone, and the two most natural people happened to be the two most successful people he’d ever known. There are some people that believe,and I tend to agree with them, that Wagner needed to create some kind of a major disturbance in his life. He needed some kind of weird kick…Yeah. ..to get him going. He needed an enemy, perhaps. An enemy, something or other,or an enemy within himself. He needed to disturb… He needed to muddy the waters around him. Yeah.

You’re on the brink of becoming the greatest artist of the 19th century and future generations will forget that, simply because of this nasty little essay that you’re writing, and because of the effect it’ll have, unless, you know… And I think, what would he say to that? If he had known that the person who was most hurt by his anti-Semitism was himself. A nasty anti-Semite doesn’t mean that his music is not as supreme as it is.

Hitler bayreuth 1940

Hitler Bayreuth 1940

Of course, a defender of Wagner like me, although I’m not a complete defender of Wagner, would say Hitler saw one side of Wagner and we tend to see Hitler’s side of Wagner because Hitler was such a huge figure in the 20th century and because his taste for Wagner was so enormous, we tend to say,”What did Hitler see in Wagner?”

This is Hitler in September 1923 on his very first visit to Bayreuth. He’d come to pay his respects at the master’s tomb,and to meet the British-born writer, Houston Stewart Chamberlain. Chamberlain was a racist,who championed Aryan supremacy and vilified the Jews. He was also an influential member of the Wagner household, through marriage to the composer’s.

Long before he became Chancellor, Hitler was embraced by some in Bayreuth with open arms. It wasn’t a question of the Wagner family and Bayreuth welcoming Hitler because, in a cowardy-custard fashion,he was the great leader of Germany and they didn’t dare offend him. Quite the opposite. They actually pushed him forward, they supported him from a very early age.

1923 was just a few years after the First World War, when Hitler was a nobody. He was a corporal who had left the front and came to join the turmoil of post-war Germany. But in fact, they saw in him – Houston Stewart Chamberlain, Wagner’s son-in-law – they saw in Hitler a kind of Parsifal who had become the shining knight to liberate Germany and lead it forward into a grand new age, as many people, much later, also saw Hitler.

After Hitler became chancellor in 1933, he became a patron of the festival. He came to Bayreuth to enjoy the performances of his favourite dramatist composer – my favourite dramatist composer – Richard Wagner. Wagner’s music and reputation has suffered, partly because the Nazis loved and perverted that music – certainly in my opinion, they perverted it to their hideous ideology. But also, Wagner has suffered because his descendants, his family, seemed to welcome Hitler. In the case of his daughter-in-law, Winifred, who was British,actually to revere Hitler. This is one of the reasons that Wagner’s music and Bayreuth itself are tainted, stained in some people’s opinion. There are many who shun the Green Hill because of what happened here in the 1930s and ’40s. The Wagner sisters want an independent investigation into their family’s links with Hitler. And the Nazi period is even being addressed on the Bayreuth stage itself.

Auschwitz_I_concentration_camp,_Poland_-_20051127

Auschwitz

When she was 18 years old, she became a prisoner at Auschwitz,where some of my own relativeswere also held and killed. She’s a cellist, whose talent for music probably saved her life,when she was recruited into the inmates’ orchestra at the camp. People have this idea that in the death camps, that Wagner was playing in the background all the time, as it were. I’m here talking to you as a survivor of one of one of the death camps, the most famous of them all,the dreaded and horrific Auschwitz.

-Well, we certainly didn’t play Wagner.

-You did not? No, we didn’t. First of all, you must realise what this band, or capella as we used to call it, consisted of.

-You couldn’t have played Wagner if you’d tried. Right, Wagner does demand a big orchestra.

-Yeah, and you know, blowing instruments, I can’t speak for the other camps but I don’t think Wagner was particularly played.

-When I was a boy, and if I played Wagner at the top of the house loudly, for a Jewish family, Wagner… Must I play that? Am I betraying my Jewishness by playing Wagner and then liking him?

-I think everybody has to come to terms by themselves. I would never forbid anybody to listen to Wagner.

-I was kidding myself, with an open mind but I kind of thought, really, I’ll just cruise through this and I know people will put contrary points of view to me and say well, yes, but think I’ve already got the answers and I know why Wagner is the greatest genius who ever lived and I don’t need anyone to tell me, to give any more pause to that than I already have.

This remarkable plot of ground will never be a neutral place, of course. For some, it’s a shrine to one of the world’s great geniuses. For others, it’s a tainted reminder of dark days in Germany’s past. Even this memorial bust was created by Hitler’s favourite sculptor. But Wagner’s music is bigger, and better, than Hitler ever imagined it to be. And Bayreuth, the theatre Wagner dreamed of creating for so long, is also redeemed by that fact. Which is why I’m not prepared to surrender either of them to HIM (Hitler).

Well, here it is. In my hand, one of the most valuable pieces of paper in the world of culture. One thing I’d leave with is this thought. If you’ve never heard the music of Richard Wagner, if you’ve never encountered his dramas, I would urge you, because we’re only on this planet once, to give it a try. I still believe, as firmly as I believe anything, that his work is important and is on the side of the angels. It is, fundamentally, good.

fry idilifry

Am I betraying my Jewishness by playing Wagner and then liking him?

I think everybody has to come to terms by themselves. I would never forbid anybody to listen to Wagner. I’m taken into a world of heightened emotion and psychological depth. This remarkable plot of ground will never be a neutral place, of course. For some, it’s a shrine to one of the world’s great geniuses. For others, it’s a tainted reminder of dark days in Germany’s past. Even this memorial bust was created by Hitler’s favourite sculptor. But Wagner’s music is bigger, and better, than Hitler ever imagined it to be. And Bayreuth, the theatre Wagner dreamed of creating for so long, is also redeemed by that fact.”

¿Estoy traicionando mi condición de judío por tocar música de Wagner y gustarme?

Creo que cada cual debe llegar a una conclusión por él mismo. Yo nunca prohibiría a nadie escuchar a Wagner. Estoy en un mundo de emociones intensas y profundidades psicológicas. No es una tema neutral. Para unos, se trata de un mundo de grandes genialidades. Para otros, es un recuerdo de os días oscuros de la Alemania del pasado. Incluso este busto (se refiere al horroroso busto de Wagner que está allí) fue creador por el escultor favorito de Hitler. Pero la música de Wagner es más grande y mejor de lo que Hitler nunca imaginó que sería. Y Bayreuth, el teatro que Wagner soñó crear durante tanto tiempo, está también redimido por este hecho.

Festspielhaus

Festspielhaus, Bayreuth

O sea, que es cuestión de cada cual posicionarse en un sentido u otro, aunque Fry piensa que la música de Wagner lo redime todo.  Es la respuesta a Parsifal: redención al redentor. Antes habla del antisemitismo de Wagner y, no es que lo apruebe, sino que lo relativiza en su contexto, como algo generalizado. Afirma que aunque su panfleto es un ataque a Meyerbeer y Mendelssohn por pura envidia y aprovecha que son judíos para sumarse al antisemitismo general. Sin embargo, niega que este hecho tenga nada que ver con el Holocusto. Es más, la principal víctima de su escrito antisemita es el mismo Wagner.

Tras afirmar que Wagner es el genio más fabuloso que ha existido, Fry se dirige al teatro de los Festivales y concluye su intervención con estas palabras:

Which is why I’m not prepared to surrender either of them to HIM (Hitler).

Well, here it is. In my hand, one of the most valuable pieces of paper in the world of culture. One thing I’d leave with is this thought. If you’ve never heard the music of Richard Wagner, if you’ve never encountered his dramas, I would urge you, because we’re only on this planet once, to give it a try. I still believe, as firmly as I believe anything, that his work is important and is on the side of the angels. It is, fundamentally, good.”

Por ello, no estoy preparado para rendirle (a Hitler) ni la música de Wagner ni Bayreuth.

Bien, aquí está (el Festspielhous). En mi mano tengo uno de los papeles más valiosos del mundo de la cultura. Una cosa he dejado en mi pensamiento. Si nunca has escuchado la música de Richard Wagner, si nunca has conocido sus dramas, te animaría, ya que solo estamos en este planeta una vez, a que lo intentaras. Aún creo, tan firmemente como creo algo, que este trabajo es importante y está en el lado de los ángeles. Es, fundamentalmente, bueno. (Entra en el teatro).

 Regí.

Quant a rexval

M'agrada Wagner, l'òpera, la clàssica en general i els cantautors, sobretot Raimon i Llach. M'interessa la política, la història, la filosofia, la literatura, el cinema i l'educació. Crec que la cultura és un bé de primera necessitat que ha d'estar a l'abast de tothom.
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5 respostes a Wagner & Me. Stephen Fry

  1. Giacomo Meyerbeer Son ha dit:

    I on es poden trobar els subtítols en castellà d’aquest documental? Jo el tinc en anglès només… Gràcies!

  2. Giacomo Meyerbeer Son ha dit:

    Gràcies. Espero que algun dia algú es digni a treure el dvd o tornar a penjar el vídeo amb subtítols al youtube.

  3. rexval ha dit:

    Els déus del Walhall així ho vullguen

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